por: El Tabloide · 20 febrero, 2017
Una verdadera preocupación se apoderó de los propietarios de los perros clasificados como razas potencialmente peligrosas, ante las nuevas exigencias de la ley frente a la tenencia de estos caninos.
En la ciudad ya se escuchan voces de protesta frente a las disposiciones establecidas en la ley 746 del 2002 que determina las razas peligrosas y que con la puesta en marcha del nuevo Código Nacional de Policía y Conviviencia se realizan exigencias que ya son denunciadas por la ciudadanía afectando la tenencia de estos animales en los hogares.
En la lista establecida por el gobierno sobre las razas conocidas como perros potencialmente peligrosos, se encuentran american staffordshire terrier, bullmastiff, dóberman, dogo argentino, dogo de burdeos, fila brasilero, mastín napolitano, pitbull terrier, american pitbull terrier, presa canario, rottweiler y tosa japonés.
La medida ha hecho que algunos de los propietarios de estos caninos se acerquen hasta la secretaría de Salud Municipal a realizar la inscripción. De acuerdo con Gustavo Muñoz, coordinador de Zoonosis del municipio hasta la fecha han sido inscritos 98 perros y solo ha tenido una denucnia por abandono de un canino, que ya fue dado en adopción.
“Hasta el momento no conocemos ni tenemos ningún reporte de que en la ciudad se haya presentado envenenamiento de este tipo de perros” señaló el funcionario.
Entretanto David Lozano, de la Fundación Huella Animal, señala que se han presentado abandonos de estos animales por parte de sus propietarios.
La situación obedece a la exigencia de la póliza de tenencia; la no adquisición de este documento acarrea una multa de $786 mil, según el nuevo Código de Policía.
Recomendaciones
Registro y póliza: los animales deben ser registrados ante la alcaldía local y para esto se debe contar con una póliza de responsabilidad civil extracontractual. Le será expedido un permiso para tener esta clase de perros. Las autoridades tienen un plazo de seis meses para definir en dónde se pueden adquirir las pólizas. En caso de que el animal sea vendido o cedido a otro tenedor, debe realizarse de nuevo este proceso.
Traslado en espacio público: Utilizar bozal y correa de manera apropiada y en materiales que garanticen la contención del animal. Esto no puede ser realizado por menores de edad, ni adultos en estado de embriaguez o bajo la influencia de psicoactivos.
En el interior de la vivienda: garantizar que el animal no tenga la posibilidad de salir cuando se abre la puerta, ni que agreda a personas o animales invitados a la vivienda.
No maltratar: los animales son muy inteligentes y no necesitan de gritos ni de golpes para aprender, si un animal se trata con violencia seguramente reforzará este tipo de comportamiento. No olvide que el maltrato animal es un delito.
Esterilizar y castrar: aunque no es obligatorio, esta práctica ayudará a un mejor manejo del animal y evitará la venta indiscriminada de animales.
No abandonar: desafortunadamente cada que ocurren ataques por estas razas hay personas que deciden abandonarlos, a veces, llevándolos a un área rural suponiendo que allí estarán mejor. Tenga en cuenta que esos que fueron sus “mejores amigos” seguramente terminarán siendo atropellados o envenenados, además de los posibles ataques que pueden ocasionar a personas u otros animales.
Por supuesto no entrenar a los animales para pelea ni para el negocio de la reproducción, conductas que también son sancionables.






