El jefe de la cartera explicó que una de las aeronaves ya se encuentra en proceso de salida de operación debido al cumplimiento de su vida útil. Según indicó, el avión fue fabricado en 1960 y recibido por Colombia en 1968, lo que evidencia la antigüedad de parte de la flota aérea militar.
El ministro aclaró que la decisión no se tomó como reacción inmediata al accidente del pasado 23 de marzo, sino que hace parte de un proceso técnico riguroso que adelanta la Fuerza Aeroespacial Colombiana para garantizar la seguridad operacional.
Pedro Sánchez explicó que las aeronaves pueden ser retiradas por varios factores, entre ellos el cumplimiento de horas de vuelo, el desgaste por ciclos operativos o la dificultad para conseguir repuestos. También advirtió que, en algunos casos, mantener este tipo de equipos antiguos resulta costoso o representa riesgos para la operación.
El funcionario confirmó además que, aparte del avión accidentado, otra aeronave del mismo tipo será retirada en el corto plazo, tras las evaluaciones técnicas que se realizan actualmente.
El anuncio se da en medio de las investigaciones por el accidente del avión Hércules, considerado uno de los hechos más graves recientes para la Fuerza Pública, mientras se revisan las condiciones de mantenimiento y seguridad de la flota aérea militar.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro había señalado previamente que la aeronave siniestrada tenía varios años de servicio, lo que abrió el debate sobre la antigüedad de estos equipos.
Sin embargo, el comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el general Carlos Fernando Silva, aseguró que, dependiendo de su uso y mantenimiento, estas aeronaves aún podrían operar durante varias décadas más.









