No asimilo, trato de entender por qué las nuevas generaciones perdieron el sentido de lo trascendente, precisamente en una época donde los acontecimientos históricos o frívolos los conocemos con la rapidez de prender un celular, buscar una aplicación e informarnos de lo que sea.
Acción tan elemental nos conecta con el mundo y abruma con masiva información buena, regular, mala o simplemente falsa. Además, ahora tenemos la inteligencia artificial que puso todo patas arriba, tanto, que en unos pocos años no se necesitarán médicos, mucho menos periodistas como los conocemos hoy, las máquinas inteligentes nos desplazarán irremediablemente, esa realidad no me gusta, me asombra, pero también me espanta.
Entonces la nostalgia será la compañera fiel de mi generación, dejaremos de existir recordando que el periodismo se hacía con sabor a tinta y papel, con reporteros sin horario, agudeza de ajedrecista con olfato de perro trufero. Los periódicos impresos serán un hermoso recuerdo, una historia para contar a los nietos porque en adelante los periódicos se leerán en las redes sociales al alcance de un celular o una tablet.
Pero al final de cuentas creo que el periodismo bueno sobrevivirá en las redes sociales, porque la credibilidad, la demoledora verdad seguirán siendo activos irremplazables que no todos respetan en su praxis. El Tabloide hace un buen tiempo inició el camino de la virtualidad, tocar el papel, olfatear la tinta, desaparecerán de la redacción, quedarán los recuerdos de los grandes acontecimientos reseñados, algunos publicados en las últimas ediciones a manera de despedida.
De mi parte la nostalgia por el impreso será doble pues fue gracias a la generosidad de don José Wenceslao Espejo que llegué al periodismo, a esta casa donde se respeta la libertad de expresión, trabajando la noticia con rigurosidad, profesionalismo. El Tabloide inicia una nueva etapa de acuerdo a las exigencias de la modernidad, seguirá en las redes sociales con nuevos bríos, su compromiso con el lector se mantendrá intacto, llegará a nuevos usuarios de la noticia, pero sin duda El Tabloide seguirá creciendo con ustedes. Para quienes nos leen o no, felices fiestas navideñas y un próspero 2026.









