La medida fue confirmada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien explicó que la suspensión busca priorizar el abastecimiento interno y defender la soberanía energética, ante lo que calificó como decisiones unilaterales que alteran las condiciones del intercambio bilateral.
Según cifras oficiales, durante 2024 Colombia exportó energía a Ecuador por más de 329 millones de dólares, especialmente en meses de alta demanda como agosto, septiembre y diciembre, cuando el sistema eléctrico ecuatoriano enfrentó mayores presiones. Incluso en escenarios de sequía, Colombia mantuvo el suministro para evitar apagones prolongados en el país vecino.
El ministro Palma subrayó que la decisión no pretende afectar a la población ecuatoriana, sino enviar un mensaje institucional frente a las acciones adoptadas por el gobierno del presidente Daniel Noboa. Asimismo, reiteró que Colombia sigue abierta al diálogo y a la cooperación regional, siempre que se restablezcan condiciones de respeto y legalidad.
Esta suspensión se suma a la imposición de aranceles del 30 % por parte de Colombia a 20 productos ecuatorianos, en un contexto de creciente tensión comercial. El Gobierno aseguró que el sistema eléctrico nacional cuenta con la capacidad suficiente para garantizar plenamente la demanda interna.











