En una carta enviada al director de la colectividad, Gabriel Vallejo, señalaron dudas sobre el manejo de las encuestas, posibles ventajas financieras de otros precandidatos y falta de transparencia en la entrega de información por parte de las firmas encuestadoras y la auditoría del proceso. Lafaurie incluso afirmó que los resultados habrían sido adulterados, pues inicialmente daban como ganadora a Cabal y luego cambiaron tras un aplazamiento.
También mencionaron el presunto papel del asesor Lester Toledo, quien —según la carta— habría asegurado antes del anuncio oficial que Paloma Valencia sería la candidata, lo que aumentó las sospechas de un proceso previamente definido.
Ante este panorama, Cabal y Lafaurie manifestaron que no tienen espacio dentro del partido y propusieron una escisión del Centro Democrático para que Cabal pueda conformar su propio movimiento político, una decisión que esperan sea discutida en la próxima convención.
Por su parte, Gabriel Vallejo respondió que una auditoría externa concluyó que no se detectaron irregularidades en la encuesta que definió la candidatura presidencial.











