Uno de los casos más representativos es el de un grupo de 16 personas provenientes de Barranquilla, quienes habían reservado con dos meses de anticipación un apartamento por dos noches por un valor de 1.700 dólares. Sin embargo, a menos de 48 horas del viaje, el anfitrión canceló la reserva y horas después publicó nuevamente el mismo inmueble con un precio hasta diez veces mayor.
Según los reportes, para las fechas comprendidas entre el 22 y el 26 de enero no se encuentran alojamientos en Medellín por menos de $1.400.000 por noche, una tarifa superior incluso a la de hoteles de lujo. En sectores como El Poblado, se han reportado apartamentos de una sola habitación con precios cercanos a $13 millones por noche, mientras que otros inmuebles alcanzan valores de $19 millones por tres noches. En casos extremos, una casa en Las Palmas fue ofertada por más de $73 millones durante el fin de semana del concierto.
La situación se agrava debido a la alta ocupación hotelera en la ciudad, lo que ha dejado a numerosos asistentes sin alternativas de hospedaje y los ha obligado a cancelar sus viajes, pese a contar con boletas y tiquetes aéreos.
Frente a las denuncias, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, hizo un llamado a mantener precios justos y advirtió que no se permitirán abusos que afecten la imagen turística de la ciudad. Además, invitó a los ciudadanos a denunciar irregularidades a través de los canales oficiales de la Alcaldía.
Concejales y autoridades de control anunciaron acompañamiento a los afectados y posibles sanciones, mientras crece la polémica por lo que muchos consideran una práctica abusiva que perjudica a los visitantes y al turismo local.










