Las declaraciones fueron entregadas durante una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, donde Trump ofreció nuevos detalles sobre el operativo que permitió la detención del líder chavista. El mandatario calificó la acción como “espectacular” y la comparó con operaciones militares de gran escala históricas.
“Fue un asalto como no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial”, afirmó.
Según la versión del presidente estadounidense, Maduro fue sacado del lugar donde se encontraba mientras dormía, junto a su esposa Cilia Flores, en una residencia que contaba con puertas de acero y fuertes medidas de seguridad. Trump aseguró que no se registraron bajas entre las fuerzas estadounidenses, aunque reconoció que hasta el momento no se conoce un balance oficial sobre el impacto de los bombardeos reportados en Venezuela.
En relación con el futuro del país suramericano, Trump afirmó que Estados Unidos asumirá un rol directo en la administración de la situación venezolana hasta que se establezca un nuevo orden político.
“Nosotros estaremos a cargo hasta que se pueda hacer una transición justa, con sentido común y justicia para el pueblo de Venezuela. No podemos permitir que otra persona tome el país sin pensar en el bienestar de su gente”, señaló.
El mandatario también indicó que grandes empresas petroleras estadounidenses iniciarán labores en Venezuela para retomar la explotación de los recursos energéticos, como parte de la nueva etapa que, según dijo, busca estabilizar la economía del país.
Trump reiteró que Maduro enfrentará un juicio penal en Estados Unidos, en el marco de procesos judiciales que ya estaban en curso, y sostuvo que la operación se realizó en coordinación con fuerzas del orden estadounidenses.
Hasta el momento, no se han emitido pronunciamientos oficiales del gobierno venezolano que confirmen o contradigan las declaraciones del presidente estadounidense, ni se ha informado de manera independiente sobre el saldo de víctimas o daños materiales tras los presuntos bombardeos.











