Al parecer una de las víctimas presentaba antecedentes penales, señaló una fuente oficial.
La Unión. En todo un misterio se ha convertido el doble homicidio registrado en esta población el viernes de la semana pasada, según el reporte de las autoridades.
La acción criminal se perpteró hacia las 4 y 30 de la tarde del viernes de la semana pasada en la carrera 14 con calle 23 del barrio San Pedro, señala el reporte.
Las víctimas de esta incursión sicarial fueron identificadas en las diligencias de ley como Lina Fernanda Vélez León y Jhon Alexander García Lotero de 18 y 26 años de edad respectivamente.
Según el reporte de las autoridades del Cuarto Distrito de Policía, los antisociales que se movilizaban en una motocicleta de alto cilindraje llegaron hasta el lugar donde se encontraba la pareja dialogando y sin mediar palabra alguna, empezaron a disparar de manera indiscriminada causándole heridas de gravedad al hombre en diferentes partes del cuerpo.
Entretanto a la joven mujer, los sicarios le propinaron un solo disparo en el pecho, el cual le segó la vida de manera inmediata.
Una vez los antisociales huyeron del lugar sin dejar rastro alguno, vecinos del sector intentaron socorrer a los heridos, pero fue inútil puesto que las balas habían acabado con sus vidas.
De inmediato el dolor, la consternación y la tristeza se apoderaron de vecinos, amigos y familiares de los dos occisos, sin dar crédito a lo sucedido.
Al lugar llegaron unidades especializadas del CTI de la Fiscalía para realizar las diligencias de ley.
Al parecer los homicidas utilizaron armas automáticas para cometer el doble crimen, pues en la escena del doble homicidio las autoridades hallaron vainillas calibre 9 milímetros.
Investigadores adscritos a una Fiscalía Especalizada de la región adelantan las averiguaciones respectivas para determinar la identidad de los antisociales y los móviles del mismo, para lo cual recogen testimonios en el sector.
Allegados a Vélez León señalaron que era una mujer tranquila, alegre, amigable y no le conocía de problema alguno.
Por su parte García Lotero era una persona callada y rumbera indicaron algunos de sus allegados.
Entre tanto el comandante de la policía en el Valle, señaló que García Lotero había estado detenido y tenía varias anotaciones judiciales, situación que ha permitido enfocar la investigación para tratar de establecer si su muerte obedece a una de estas situaciones.