Desde la Gobernación del Valle advirtieron que la situación no es un hecho aislado, sino el reflejo de una problemática estructural que afecta al país. La secretaria de Salud departamental, María Cristina Lesmes, señaló que el impacto trasciende lo regional. “Esto no es un problema de Gecencro ni del Valle del Cauca, es un problema del país. Es muy lamentable que instituciones pequeñas se vean obligadas a cerrar y que pacientes que estaban satisfechos hoy no sepan dónde serán atendidos”, afirmó.
El panorama se torna más preocupante con el aumento en los indicadores de mortalidad. El departamento registra en promedio 32.000 muertes al año, pero recientemente la cifra ascendió a 34.000. Según la Secretaría de Salud, los análisis preliminares evidencian un incremento del 5 % en muertes evitables frente al periodo anterior, lo que podría estar asociado a fallas en la prestación oportuna de servicios.
A esto se suma una deuda superior a los seis billones de pesos que golpea a la red pública y privada hospitalaria, debilitando su operación. Desde el Gobierno departamental reiteraron el llamado al Ejecutivo nacional para garantizar recursos que permitan estabilizar la atención y frenar el deterioro del sistema, mientras miles de usuarios buscan alternativas en una red cada vez más limitada.











