Padre de familia, Contador Público de la Universidad Javeriana y estudiante de maestría en Economía con enfoque en desarrollo regional, Vélez ha liderado proyectos empresariales que han generado empleo y acceso a la creación de patrimonio en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero. Su trayectoria no ha estado ligada a cargos públicos, sino a la creación de empresas, la gestión financiera y el trabajo directo con comunidades y pequeños empresarios.
Su entrada al escenario político se da como una figura distinta: un candidato que no proviene de la carrera política tradicional, sino del mundo empresarial. Esa condición de “outsider” es, precisamente, uno de los ejes de su narrativa. Según él, Colombia necesita voces que conozcan cómo funciona la economía real, cómo se genera empleo y cuáles son los obstáculos que enfrentan quienes emprenden.
Desde Tuluá y el centro del Valle del Cauca, su discurso conecta especialmente con la clase media, los pequeños empresarios y quienes sienten que el Congreso ha estado desconectado de la realidad productiva del país. Su propuesta no gira en torno a debates ideológicos, sino a temas concretos: acceso a crédito, simplificación de trámites, impulso a la asociatividad y reglas claras para invertir y trabajar.
Vélez plantea que las regiones deben tener una representación real en el Congreso. Insiste en que el Valle del Cauca y el Eje Cafetero no pueden seguir siendo
protagonistas económicos sin tener el mismo peso en las decisiones nacionales. Para él, el desarrollo comienza en el territorio y debe construirse desde allí hacia Bogotá, no al revés.
Su mensaje central es sencillo: la unión hace la fuerza. Bajo esa premisa, busca convocar a trabajadores, emprendedores, mujeres y jóvenes a organizarse y asumir un papel activo en la transformación económica del país.
Su apuesta es por la reconciliación, “Los colombianos no necesitamos más ideologías ni partidismos que nos dividan” afirma, “vamos a legislar para todos, porque a todos nos preocupan y nos duelen las mismas cosas” por más oportunidades, empleo formal, condiciones para el emprendimiento y para que el acceso a vivienda y al desarrollo, dejen de ser privilegios y se conviertan en una realidad para las familias colombianas”.
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