Expertos advierten que afecciones como la hipertensión, la diabetes o el colesterol alto suelen avanzar en silencio, por lo que recomiendan chequeos médicos periódicos, incluso sin sentirse enfermo. Según cifras recientes, la mortalidad prevenible en el país supera los promedios internacionales, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la prevención.
En adultos sanos, se sugiere al menos un control anual, aumentando la frecuencia después de los 40 años. En mujeres, es fundamental el seguimiento para cáncer de mama con exámenes clínicos y mamografías; mientras que en hombres, se recomienda el control del cáncer de próstata mediante el antígeno prostático y otras valoraciones.
También se destaca la importancia de detectar a tiempo enfermedades cardiovasculares, responsables de millones de muertes en el mundo, muchas de ellas prevenibles con hábitos saludables y controles médicos oportunos.
Especialistas insisten en que la prevención debe ir acompañada de un estilo de vida sano: alimentación balanceada, ejercicio regular, buen descanso y cuidado de la salud mental.
Adoptar estos hábitos no solo reduce el riesgo de enfermedad, sino que mejora la calidad de vida y puede marcar la diferencia entre un diagnóstico a tiempo o una complicación irreversible.








