El dato cobra relevancia por concentrarse en apenas poco más de un mes, en medio del comienzo de la temporada de lluvias, un periodo que históricamente incrementa el riesgo de contacto con animales ponzoñosos debido a inundaciones y desplazamientos de fauna hacia zonas habitadas.
Ante este panorama, el INS hizo un llamado urgente a las entidades territoriales para que verifiquen y refuercen sus reservas de sueros antiofídicos, fundamentales para evitar complicaciones graves e incluso muertes. La entidad, como productor público, fabrica cada año entre 20.000 y 30.000 viales de antiveneno y reiteró la necesidad de que hospitales y centros asistenciales gestionen con anticipación su adquisición.
Las autoridades sanitarias insistieron en que una atención rápida tras la mordedura es determinante para reducir secuelas y salvar vidas, por lo que pidieron a la ciudadanía acudir de inmediato a un centro médico ante cualquier accidente de este tipo y evitar prácticas caseras que puedan agravar la situación.









