La puesta en escena combinó ritmos urbanos, elementos visuales alusivos a la identidad caribeña y referencias culturales que reivindicaron el aporte latino dentro de la sociedad estadounidense. En ese contexto, el artista puertorriqueño aprovechó la magnitud del evento para enviar un mensaje político y social, apelando a la convivencia entre pueblos en medio de un clima global marcado por la polarización. Uno de los momentos más significativos del show estuvo acompañado por la frase: “La única cosa más grande que el odio es el amor”, proyectada como un llamado directo a la unión y al respeto.
El espectáculo contó además con invitados de talla internacional. Lady Gaga sorprendió al público al sumarse a la presentación cantando y bailando salsa en español, en un gesto que fue interpretado como un homenaje a la música latina. A ella se unió Ricky Martin, quien aportó su energía y trayectoria en un segmento que reforzó el mensaje de diversidad cultural y conexión entre generaciones.
Analistas y medios internacionales coincidieron en que la presentación de Bad Bunny marcó un antes y un después en los shows de medio tiempo, al consolidar la música latina como una voz influyente no solo en el entretenimiento, sino también en el discurso social dentro de Estados Unidos.
El Super Bowl 2026 quedará así en la memoria colectiva como una edición en la que el espectáculo sirvió para visibilizar culturas, tender puentes y reafirmar que la música también puede ser un espacio de unión.
¿Usted qué opina del Show de Bad Bunny?











