El avión, con capacidad para 19 personas a bordo, debía aterrizar hacia las 12:10 del mediodía de este miércoles en el aeropuerto Aguas Claras de Ocaña, pero nunca llegó a su destino.
De acuerdo con la información preliminar, la última ubicación registrada por los radares sitúa a la aeronave en un área comprendida entre los municipios de Hacarí y La Playa de Belén, en la región del Catatumbo. Tras perderse la comunicación, las autoridades aeronáuticas activaron de inmediato los protocolos de emergencia y se iniciaron las labores de búsqueda.
Ante la situación, el alcalde de Ocaña, Emilio Cañizares Plata, junto al secretario de Gobierno, Hugo Guerrero, y el gerente del aeropuerto Aguas Claras, Albeiro Páez, instalaron una mesa de crisis para coordinar las acciones con los organismos de socorro y las autoridades competentes.
Como medida preventiva, Satena canceló los vuelos posteriores que la aeronave tenía programados hacia Cúcuta y Tibú, mientras se mantiene el seguimiento permanente al caso. Según los itinerarios, el avión había salido desde Medellín y debía completar un circuito que incluía Ocaña, Cúcuta y Tibú, antes de regresar a la capital antioqueña.
Hasta el momento no se ha confirmado información sobre el estado de la tripulación ni de los pasajeros. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y pidieron a la ciudadanía mantenerse atenta únicamente a los reportes oficiales, mientras avanza la atención de esta emergencia aérea.











