El Gobierno colombiano, a través de la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, anunció que elevará formalmente una propuesta ante el Comité Triple A para incrementar los aranceles al 50 % a diversos productos provenientes del país vecino. Esta medida es una respuesta simétrica y directa a la decisión de Quito de elevar sus propios gravámenes del 30 % al 50 % para las exportaciones colombianas.
La estrategia de Colombia no solo busca aplicar la reciprocidad a las 73 subpartidas que actualmente tienen un arancel del 30 %, sino que contempla la inclusión de nuevos productos agroalimentarios, como el arroz, que generen sensibilidad en el mercado ecuatoriano. Según la ministra Morales, la medida cuenta con un sustento técnico riguroso para evitar afectaciones al aparato productivo nacional, cuidando de no encarecer insumos esenciales para la industria local.
El impacto de esta «guerra comercial» es significativo. Ecuador es el sexto destino comercial de Colombia y el segundo comprador más importante de su canasta no minero-energética. Actualmente, el 90 % de las ventas hacia el vecino país corresponden a productos con alto valor agregado, como vehículos, autopartes, medicamentos, cosméticos y textiles. Ante el riesgo de una caída en las ventas, el Gobierno ya articula líneas de crédito y alivios financieros a través de Bancóldex para mitigar el impacto en el tejido empresarial.
A pesar de que el gobierno ecuatoriano ha sugerido una supuesta ruptura en la interlocución, el Ministerio de Comercio de Colombia desmintió tales versiones, asegurando que la disposición al diálogo permanece vigente desde la Cancillería. Sin embargo, la falta de prioridad de Ecuador para levantar sus restricciones ha obligado a Colombia a endurecer su postura en defensa de los intereses económicos del país.










