Un tema pendiente
Con preocupación se sigue viendo que en Tuluá los carretilleros tienen enganchados sus caballos en horas de la noche contraviniendo las normas que obligan al descanso de los ejemplares.
Esta práctica debe ser corregida por las autoridades competentes y en especial de las organizaciones que propenden por la protección de los jamelgos.
Ahi dejamos planteado el interrogante para que actúe a quien le corresponda.
Cuide la plata
Oportuno resulta el llamado que formuló el comandante del II Distrito de Policía, coronel Andrés Serna a los ciudadanos de Tuluá y la región para que en estos días se tomen las medidas preventivas y si es preciso se pida el acompañamiento de la institución en los casos en que los movimientos de dineros alcancen cifras elevadas.
El oficial le recordó a los ciudadanos que la autoprotección resulta fundamental por esta época cuando los amigos de lo ajeno extienden sus tentáculos a la caza de los incautos.
Como dicen por ahí, no hay que dar papaya en la recta final de 2015.
Hay que sacarle provecho
Esta frase muy normal en el lenguaje castrense la usamos para llamar la atención al comandante de la estación de policía Tuluá, para que reorganice el trabajo que adelantan los Auxiliares de Policía Bachilleres, pues los actuales, tal como pasó con los anteriores, se están desperdiciando.
Verlos en grupos en las esquinas mientras que el caos se apodera del tráfico o los parques sin presencia de los jóvenes policías es algo que se debe revisar y volverlos mas proactivos en las tareas que cumplen, que reconocemos como buenas, pero que es suceptible de mejoras y para eso estan los mandos en la institución.
A este grupo se le podría encomendar otras tareas que redunden en una mejor atención a la ciudadanía. Una actividad que podrían apoyar los jóvenes auxiliares sería la del ornato sumándolos a campañas ecológicas constantes.
Debe ser un propósito para el nuevo año.
Atención a la violencia
De manera inusitada en las últimas semanas, los hechos violentos han aumentado en el norte del Valle y especialmente en el municipio de La Unión.
El tema debe ser tratado con atención por parte de las autoridades locales, pues la Capital Vinícola de Colombia es uno de los municipios considerado como destino turístico gracias al atractivo de tener en su tierra sitios como el Parque Nacional de la Uva.
La problemática no se puede esconder y por el contrario se debe evidenciar para que las autoridades tomen los correctivos y se implementen las acciones necesarias para evitar que problemas como los vividos en otras localidades se extiendan causando un impacto negativo.
Cuidado con el licor
El decomiso de licor adulterado en varias poblaciones del Valle del Cauca pone en evidencia que por estos días de fiestas decembrinas, los adulteradores de licor alistan un arsenal de botellas y canecas con el producto para ponerlas en el mercado.
Por esa razón el llamado es para que los consumidores de bebidas embriagantes lo hagan atendiendo el llamado de comprar solo en sitios autorizados verificando que botellas, canecas o garrafas tengan las etiquetas de seguridad fijadas por las empresas distribuidoras.
Es mejor evitar dolores de cabeza y no terminar la nochebuena o recibir el año nuevo en la sala de una clínica.
La comida también es un riesgo
Junto a la ingesta de bebidas embriagantes provenientes de sitios de dudosa reputación, el comprar alimentos sin la procupación de verificar la fecha de vencimiento, es otro mal que se hace presente en esta temporada de Navidad y fin de año.
Las intoxicaciones o los problemas de indigestión por consumo excesivo son el mayor generador de consultas en los centros de salud de la región.
En este sentido entidades como la Secretaría Departamental de Salud han formulado el llamado a los ciudadanos para que asuman el control y sigan las recomendaciones de los expertos. Siempre será mejor prevenir que lamentar.
Una galería satélite
Hace unas semanas era solo un vendedor que se instalaba con su expendio de plátanos en la calle 28 entre carreras 20 y 21 en el anden de la antigua Gonchecol y ahora ya son tres y hasta cuatro personas que han montado en el lugar con la anuencia de la autoridad el expendio dejando sin paso a los transeuntes.
Como en Colombia la frase de que la costumbre es ley cobra vigencia hacemos la advertencia para que se tomen los correctivos que sean del caso.