En medio del dolor por su inesperada partida, recordó al hombre con quien compartía su vida, sus sueños y los planes que habían construido juntos.
La pareja tenía entre sus proyectos casarse y formar una vida juntos. Por eso, recibir la noticia de su muerte representó para María Alejandra uno de los momentos más difíciles, al perder a quien estaba destinado a convertirse en su esposo.
Con profunda tristeza, la teniente relató cómo era el capitán Pirajón, los momentos que compartieron y el vacío que deja su partida.
Su testimonio refleja no solo el dolor de una compañera de armas, sino también el de una mujer que perdió a la persona con quien había decidido construir su futuro.



