«Se ha confirmado, tras establecer comunicación con un centro clínico en el Estado de Minnesota, que el mediocampista ha estado bajo observación profesional debido a una afección médica de origen no deportivo. El jugador, al día siguiente del partido frente a Francia, presentó un cuadro de deshidratación severa que requirió su hospitalización durante las últimas 72 horas para un monitoreo clínico preventivo y de recuperación» indica el comunicado.
Añade que es importante precisar que esta situación no guarda relación con lesiones musculoesqueléticas ni está vinculada al desarrollo de sus actividades futbolísticas.
“Afortunadamente, el reporte médico actual indica una evolución favorable y una mejoría constante” puntualiza el comunicado de prensa dado a conocer hoy.








