El aspirante del movimiento Defensores de la Patria estrenó la estructura de protección —compuesta por paneles de vidrio grueso que cubren su torso durante los discursos— en un acto político realizado en Villavicencio. Allí intervino ante decenas de asistentes acompañado de su esquema de seguridad reforzado.
La decisión se produjo después de que su campaña informara que el pasado 10 de febrero recibió una llamada anónima advirtiendo sobre una supuesta escalada de violencia atribuida al Ejército de Liberación Nacional. En la comunicación, según el comunicado, se mencionaba al candidato y a sus sedes políticas en varias ciudades como posibles “objetivos”.
Aunque hasta el momento no existe confirmación oficial sobre la veracidad o el origen de las amenazas, el equipo aseguró que la información fue puesta en conocimiento de las autoridades y que se activaron los protocolos de protección correspondientes.
Las advertencias habrían incluido referencias a ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Neiva, Popayán y Cúcuta.
De la Espriella, conocido en algunos sectores como “el Tigre”, ya había adoptado medidas de seguridad adicionales tras el atentado ocurrido en 2025 en el que murió el entonces candidato Miguel Uribe Turbay, hecho que marcó un punto crítico en la discusión sobre violencia política en el país.
En paralelo, la también candidata presidencial Vicky Dávila denunció a través de la red social X que habría recibido advertencias similares, señalando presuntas intenciones del ELN en su contra y en la de otros dirigentes políticos.
Pese a la situación, la campaña de De la Espriella aseguró que mantendrá su agenda en plazas públicas y recintos abiertos, reforzando su esquema de seguridad pero sin suspender actividades políticas. Hasta ahora, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el alcance de las amenazas denunciadas.










