De acuerdo con la autoridad sanitaria, estos animales son de hábitos nocturnos, por lo que verlos volando durante el día, desorientados o en el suelo, es una señal de advertencia. Ante esta situación, se hizo un llamado urgente a la comunidad para evitar cualquier tipo de contacto, no manipularlos y reportar su presencia a las autoridades competentes.
La Secretaría intensificó la vigilancia epidemiológica y avanza en el análisis de posibles casos, mientras refuerza las jornadas de vacunación antirrábica para perros y gatos, principal medida de prevención para cortar la cadena de transmisión.
Asimismo, se reiteró que ante cualquier mordedura, arañazo o contacto sospechoso con animales desconocidos, especialmente murciélagos, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias.
Aunque el Valle del Cauca no registra muertes humanas por rabia desde hace cerca de 15 años, las autoridades insistieron en no bajar la guardia y mantener al día el esquema de vacunación de mascotas como medida clave para proteger la salud pública.











