El valor pasó de 3 a 30 dólares por barril, lo que representa un aumento del 900 %, en medio de un escenario marcado por medidas comerciales y energéticas cruzadas entre ambos países.
La ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano, confirmó el ajuste tarifario y explicó que se trata de una modificación aplicada al uso de infraestructura de propiedad del Estado ecuatoriano. Según datos oficiales, en noviembre pasado el SOTE transportó cerca de 10.300 barriles diarios de petróleo colombiano, tanto de Ecopetrol como de empresas privadas.
Esta decisión se da luego de que Ecuador impusiera un arancel del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, argumentando una supuesta falta de acciones contundentes contra el narcotráfico en la frontera común. Como respuesta, el Gobierno colombiano aplicó una medida similar a varios productos ecuatorianos y suspendió el suministro de energía eléctrica, del cual Ecuador es deficitario.
En días previos, Manzano también había anunciado la intención de aplicar nuevas tarifas al transporte de crudo colombiano por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), aunque posteriormente aclaró que este ducto opera bajo acuerdos entre privados y no precisó si habrá incrementos. El OCP tiene una capacidad de transporte de 450.000 barriles diarios, mientras que el SOTE alcanza los 360.000.
Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro defendió la gestión de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico en la frontera con Ecuador. Aseguró que se han incautado más de 200 toneladas de cocaína, realizado centenares de operativos armados y recuperado armamento, además de fortalecer la cooperación regional en inteligencia y control territorial.
El mandatario también hizo un llamado a Ecuador y a los países del Pacífico americano para avanzar en un tratado regional que permita frenar el tráfico de insumos para la producción de fentanilo, en el marco de una estrategia conjunta contra el crimen transnacional.










