El evento reunió a representantes de la Alcaldía de Tuluá, delegados de la Cámara de Comercio, líderes religiosos y asistentes de la comunidad, quienes participaron en este acto que marca el inicio de un proyecto orientado a fortalecer la fe y el turismo en la región.
Durante la ceremonia se presentó una piedra traída desde la orilla del Lago de Galilea, recolectada en abril de 2025, la cual fue integrada simbólicamente como base del santuario. Este elemento fue destacado como un signo de conexión espiritual con los lugares donde, según la tradición cristiana, caminó Jesús.
El acto incluyó momentos como la bendición de la piedra y palabras por parte de las autoridades y representantes eclesiásticos, quienes resaltaron el valor de este proyecto para la comunidad. Desde la parroquia de San Bartolomé se indicó que la piedra deberá permanecer en un espacio visible, como una reliquia que represente la huella de Jesús en medio de los fieles.
Con esta ceremonia, se da inicio a la construcción del Santuario del Picacho, una iniciativa que busca consolidarse como un punto de encuentro espiritual y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo turístico y económico del municipio.










