De acuerdo con el secretario de Deportes, Francisco Girón Ocampo, el problema radica en el motor que permite la circulación del agua, el cual presenta un rezago de aproximadamente 15 años. “El motor está obsoleto y definitivamente hay que instalar uno nuevo”, explicó el funcionario.
Ante este panorama, la Administración ya inició el proceso licitatorio para la compra del nuevo equipo, trámite que comenzó hace 43 días y que podría tardar entre dos meses y medio y cuatro meses en completarse.
Mientras se concreta la solución definitiva, se estudia la posibilidad de habilitar un funcionamiento provisional del escenario, con el fin de evitar interrupciones prolongadas en las actividades deportivas.
Sobre el aspecto actual de la piscina, el secretario aclaró que el color verdoso que se observa no corresponde a contaminación del agua. Según indicó, se trata de un efecto visual generado por la falta de movimiento, ya que el sistema no está operando. No obstante, aseguró que se están aplicando los químicos necesarios con acompañamiento técnico especializado para mantener las condiciones del agua.
Las autoridades locales continúan avanzando en el proceso administrativo para dar solución de fondo a esta situación en uno de los principales escenarios deportivos de la ciudad.











