El certamen, que se llevó a cabo entre el 22 y el 24 del mes en curso, se convirtió en todo un espectáculo automotriz, lleno de color, alegría, camaradería porque quienes son cultores de los autos antiguos y motos de colección, viven para mostrarle al país y al mundo el arte de conservarlos intactos.


«A toda la población de Sevilla, millón de gracias. Su amabilidad y calidez nos hicieron plantear un regreso. Quienes tenemos a la fotografía como oficio y pasión, nos dimos un banquete de imágenes deleitándonos con los detalles tan amorosamente conservados en los autos y motos. Y éstas imágenes son una muestra del evento espectacular, que esperamos se repita con más frecuencia», dijo el fotógrafo tulueño, Holmes Pasiminio, autor de la pequeña muestra que acompaña esta nota periodística