Si hubo un tiempo cuando el crecimiento exponencial de la tasa de natalidad preocupaba en el mundo y se inició un plan general de planificación, hoy se hace mucho más impactante el descenso dramático de la población, que tal como sucede en Europa, donde el envejecimiento es acelerado y los gobiernos temen el impacto económico de sus consecuencias, en Colombia en el último año se dejaron de procrear la no despreciable cantidad de 70.538 niños y se ha convertido en el país latinoamericano que ocupa el séptimo lugar entre los de menor tasa de nacimientos.
Los estudiosos del tema aducen varios argumentos como causa del fenómeno, entre ellos, la difícil situación económica de las parejas jóvenes, que no encuentran trabajo formal estable en el futuro inmediato, las dificultades para la mujer cabeza de hogar en materia laboral y el aumento del desempleo juvenil.
Se debe tener en cuenta que la disminución de la natalidad obedece igualmente a un fenómeno mundial no ajeno a Colombia, en relación con las transformaciones sociológicas consistentes en una revaloración del desempeño de la mujer en la sociedad, el concepto de familia que impera actualmente e inclusive el lugar que ocupan hoy en día las mascotas en la vida de las personas.
El Centro de Estudios Económicos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, ha publicado un estudio en donde señala su preocupación por el imapcto que el envejecimiento de la población puede tener en el sistema pensional aprobado por el congreso el año pasado y la presión que ejercen los jubilados sobre las difíciles y escasas finanzas públicas.
Queda muy claro que la fuerza laboral disminuye porque no habrá nuevas generaciones en edad de trabajar y se verá afectado el nivel de producción aunado a lo anterior que el ahorro de los jóvenes no podrá superar el de los mayores en consecuencia se disminuirá el crecimiento económico del país.
Es conocido la tendencia actual del mundo moderno en donde prima el individualismo , la creencia de que la familia ya no es indispensable como base fundamental de la sociedad y la inclinación a la búsqueda de la felicidad sin adquirir responsabilidades, el ataque feroz de la ideología de género contra el modelo de familia tradicional,en donde se preferencia a los perros y gatos, como mascotas para acompañar la soledad de las personas.
Aunque a los gobiernos les interesa solamente la parte económica, es de verdad necesario volver los ojos a la reconstrucción de la familia, que obviamente ha llegado a una decadencia total, por la violencia manifestada, por el abandono de los hijos, muchas madres se van a otros países a trabajar para enviar luego su ganancia a los parientes que dejaron cuidando a los hijos.
Y es así como multitud de niños y niñas crecen solos, al vaivén de la publicidad consumista y de parientes, que no son los padres, víctimas de los atractivos intensos planteados por las redes sociales.
A raíz de los movimientos que promueven una visión nueva de la familia y su rol en la sociedad, como también de una transformación profunda de los medios de comunicación por el avance vertiginoso de la tecnología, la familia se tambalea y llegará a una crisis más profunda, sino se centra en su fundamento esencial, como célula básica de la sociedad.