En un comunicado, el periodista defendió su trayectoria profesional y aseguró que siempre actuó con respeto. “Termino esta etapa profesional con la convicción de haber ejercido el periodismo con rigor, independencia y respeto. Con errores, como cualquier ser humano, pero siempre con principios claros”, expresó.
Vargas también afirmó que su estilo ha sido cercano y familiar, y aseguró que asume la situación con serenidad y con la tranquilidad de haber mantenido un comportamiento adecuado durante su carrera. No obstante, evitó referirse directamente a las investigaciones que actualmente se adelantan.
El caso generó reacciones en el gremio periodístico y en diferentes organizaciones. La Fiscalía General de la Nación anunció la apertura de una investigación penal tras conocerse las denuncias, mientras que la Fundación para la Libertad de Prensa pidió que se adelante un proceso riguroso con enfoque de género y que los medios fortalezcan sus protocolos para prevenir casos de acoso laboral y sexual.
Asimismo, el Círculo de Periodistas de Bogotá solicitó una investigación inmediata y señaló que, de comprobarse los hechos, se trataría de una grave vulneración a la dignidad humana y a los derechos fundamentales.
Las denuncias también motivaron a varias periodistas de distintos medios a compartir sus experiencias a través del movimiento #MeToo, lo que amplió el debate sobre el acoso sexual en las salas de redacción.
Tanto Jorge Alfredo Vargas como Ricardo Orrego fueron suspendidos inicialmente y días después desvinculados del canal, mientras continúan las investigaciones sobre los hechos denunciados.








