La tragedia se registró cuando un avión Hércules C‑130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se precipitó pocos minutos después de despegar del Aeródromo Caucayá. En la aeronave viajaban 126 personas, de las cuales 69 fallecieron y 57 resultaron heridas.
A través del decreto 0295 de 2026, el Gobierno Nacional ordenó izar el Pabellón Nacional a media asta en edificios públicos, unidades militares y embajadas de Colombia en el exterior, además de la realización de honores militares para las víctimas.
Según las Fuerzas Militares de Colombia, a bordo del avión viajaban 11 tripulantes de la Fuerza Aeroespacial, 113 militares del Ejército Nacional de Colombia y dos integrantes de la Policía Nacional de Colombia.
Tras la tragedia, también surgió un debate político sobre las causas del accidente. Sectores de la oposición cuestionaron la ejecución de recursos destinados al fortalecimiento de las capacidades aéreas, mientras que desde el Gobierno se mencionó que la aeronave tenía más de 40 años de servicio y se cuestionaron procesos de adquisición y mantenimiento realizados en administraciones anteriores, como la del expresidente Iván Duque.
Por su parte, el exministro de Defensa Diego Molano pidió no buscar responsables en el pasado y señaló la importancia de esclarecer los hechos mediante las investigaciones correspondientes.
Mientras avanzan las indagaciones, diferentes sectores políticos han expresado mensajes de solidaridad y condolencias a las familias de las víctimas, en medio de una tragedia que enluta a todo el país.









