La investigación de la Fiscalía General de la Nación estableció que los abusos ocurrieron en diciembre de 2015. En aquel entonces, Reyes Zambrano ejercía como rector de un colegio en Duitama y organizó un viaje misional hacia la zona rural del municipio de Santa Helena del Opón. El clérigo utilizó su posición de autoridad jerárquica y educativa para irrumpir en la habitación de la víctima, donde lo sometió a tocamientos íntimos y diversos vejámenes sexuales.
Tras la recopilación de material probatorio, una fiscal de la seccional Santander le imputó el delito de acto sexual con menor de 14 años agravado. A pesar de que el religioso no aceptó los cargos durante las audiencias concentradas, un juez de control de garantías le dictó medida de aseguramiento con detención domiciliaria.
Se confirmó además que, previo a su captura por la justicia ordinaria, Reyes Zambrano ya contaba con una suspensión vigente al interior de su comunidad religiosa. Este proceso judicial marca un precedente en la región sobre la responsabilidad de las autoridades eclesiásticas en actividades extracurriculares y misiones de fe que involucran a menores de edad.











