Durante una alocución, el mandatario aseguró que acatará la decisión judicial mediante un decreto transitorio, pero insistió en que la base de dos millones de pesos se mantendrá mientras se presentan nuevos estudios técnicos que respalden el ajuste. Incluso, dejó abierta la puerta a una modificación al alza, en línea con versiones que hablan de un posible aumento hasta $2.155.000.
Petro también promovió en sus redes los planteamientos del economista Daniel Ossa, quien sostiene que el salario podría ser mayor para cerrar brechas sociales. Según el jefe de Estado, los cálculos sobre productividad y rezago salarial respaldan la decisión del Ejecutivo.
La principal novedad fue la propuesta de avanzar hacia un salario mínimo móvil. De acuerdo con el presidente, esta figura permitiría que la remuneración básica no sea una cifra estática anual, sino que se ajuste de manera dinámica según las condiciones económicas. Petro argumentó que este enfoque tendría sustento constitucional y deberá quedar explícito en el nuevo decreto.
Además, convocó movilizaciones para el jueves, en defensa de la política salarial del Gobierno, en un escenario que anticipa un nuevo capítulo de debate político y jurídico alrededor del ingreso básico de los trabajadores colombianos.











