En septiembre de 2024 empezó con dolor de garganta, síntomas que coincidían con los de compañeros de trabajo y amigos. Sin alarmarse, continuó con su rutina e incluso viajó a Portugal para celebrar su cumpleaños. Sin embargo, el malestar empeoró: aparecieron temblores, sudoración excesiva y un agotamiento extremo.
Aunque en una primera consulta médica le indicaron reposo por un supuesto cuadro gripal, días después la fiebre se intensificó y decidió acudir a urgencias. Fue ingresada de inmediato a reanimación. “Tuve mucha suerte de haber entrado, probablemente no habría sobrevivido a la noche”, relató al diario The Mirror.
Los exámenes confirmaron una sepsis avanzada causada por la bacteria Fusobacterium necrophorum, asociada a infecciones severas de garganta. Permaneció varios días en cuidados intensivos y estuvo seis días en coma inducido.
Hoy califica la experiencia como “traumática” y advierte sobre la importancia de no subestimar los síntomas. “Cuanto antes se reciba ayuda, mayor será la probabilidad de recuperación”, afirmó.









