El animal fue diagnosticado con linfoma en 2018 y recibió tratamiento especializado en el hospital veterinario de la universidad, experiencia que marcó profundamente a la familia y motivó su decisión de apoyar la investigación y la atención médica para animales.
Como reconocimiento a esta histórica donación, la institución anunció que su escuela pasará a llamarse Facultad de Medicina Veterinaria Joan y Sanford I. Weill, un cambio que simboliza una nueva etapa de expansión académica, investigación e innovación científica.
Del total del aporte, 80 millones de dólares serán destinados a la construcción de un nuevo hospital docente para pequeños animales, que permitirá ampliar la capacidad del complejo veterinario, considerado uno de los más importantes del mundo. Actualmente, el hospital atiende cerca de 50.000 pacientes al año, cifra que supera su capacidad instalada.
Los 40 millones restantes se invertirán en investigación científica y proyectos clínicos, especialmente en iniciativas de investigación traslacional que buscan convertir descubrimientos científicos en tratamientos concretos para mejorar la salud animal y humana.
Según la universidad, el nuevo hospital contará con tecnología de última generación, inteligencia artificial y herramientas de medicina de precisión, lo que permitirá ampliar la atención veterinaria, fortalecer la formación de estudiantes y desarrollar tratamientos innovadores para enfermedades complejas en animales.











