En medio de ese escenario, sectores del petrismo radical intensificaron sus críticas contra Roy Barreras, a quien le pidieron desistir de la consulta y sumarse a la candidatura de Cepeda de cara a la primera vuelta presidencial.
La controversia profundizó las divisiones internas de la izquierda. Dirigentes y activistas afines al Pacto expresaron desconfianza frente a Barreras y lo señalaron, sin pruebas, de estar detrás de la decisión del CNE. El exembajador ha rechazado esos señalamientos y defendió su derecho a participar en la consulta, insistiendo en que es fundador del Pacto Histórico y parte del progresismo.
El cruce de mensajes en redes sociales evidenció la fractura. El exgobernador Camilo Romero cuestionó la representación de Barreras dentro del progresismo, mientras que la exministra Susana Muhamad fue más directa al pedirle que abandone la consulta y respalde a Cepeda, a quien destacó como el candidato mejor posicionado en las encuestas. Para ese sector, mantener la consulta dividiría las fuerzas del cambio.
En paralelo, el Pacto Histórico solicitó a la Registraduría retirar el nombre de Iván Cepeda del tarjetón del 8 de marzo y evitar el uso del logo del movimiento, dejando a Barreras sin el respaldo del petrismo radical. El mensaje político fue claro: la apuesta será llevar a Cepeda a la primera vuelta, mientras Barreras deberá redefinir su estrategia en un escenario cada vez más adverso.











