Fuertes explosiones sacudieron Dubái luego de que Irán lanzara misiles balísticos contra posiciones militares estadounidenses en el Golfo, situación que obligó a evacuar de manera preventiva el Burj Khalifa, el edificio más alto del planeta.
Testigos relataron que las detonaciones hicieron vibrar ventanas y estructuras en distintos sectores de la ciudad. Algunos afirmaron haber visto proyectiles atravesando el cielo antes de los estallidos. De inmediato, las autoridades activaron protocolos de emergencia, desalojaron visitantes y trabajadores del rascacielos y cerraron vías cercanas mientras pedían calma a la población.
La tensión también se trasladó a la exclusiva isla Palm Jumeirah, donde proyectiles impactaron las inmediaciones del hotel Fairmont The Palm. Imágenes difundidas en redes sociales muestran humo denso y llamas en parte del complejo, lo que generó evacuaciones apresuradas entre huéspedes y residentes.
Hasta ahora no se ha entregado un balance oficial de víctimas, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de verificación. La ofensiva amplía el alcance del conflicto y eleva la alerta en los Emiratos Árabes Unidos ante la posibilidad de nuevos ataques.








