La decisión se produjo luego de que el exmandatario no aceptara los cargos imputados por la Fiscalía por tentativa de homicidio agravado y tentativa de homicidio simple. El Ministerio Público respaldó la solicitud de detención preventiva, mientras que la defensa pidió casa por cárcel o libertad, solicitudes que fueron negadas. No hubo apelación.
Según el ente acusador, los hechos ocurrieron el 25 de febrero en la residencia Media Luna, ubicada en la carrera 24 con calle 20. Allí, tras una discusión en una habitación, el investigado habría accionado un arma de fuego contra dos personas, una de ellas integrante de la comunidad LGBTI. Un tercer afectado resultó herido cuando un proyectil atravesó una pared.
Las autoridades incautaron una pistola 9 milímetros con permiso legal. En la inspección no se hallaron armas blancas ni se acreditó, por ahora, el supuesto intento de hurto que alegó la defensa.
Uno de los heridos permanece en UCI con compromiso vascular y un proyectil alojado en la médula; el otro está entubado y sedado, con lesiones internas y fractura en una pierna. El proceso continúa y será un juez quien determine la responsabilidad penal del exfuncionario.








