Especialistas reunidos en el encuentro Mind360 advirtieron que la vergüenza y los mitos alrededor de esta condición hacen que las personas eviten hablar del tema o buscar ayuda profesional. La creencia de que la incontinencia solo afecta a adultos mayores o mujeres en menopausia es una de las ideas equivocadas más comunes, ya que puede presentarse en hombres y mujeres de distintas edades.
Entre las alternativas médicas para quienes no responden a tratamientos convencionales se encuentra la neuromodulación sacra, un procedimiento que consiste en implantar un pequeño dispositivo en la parte baja de la espalda. Este equipo envía impulsos eléctricos a los nervios que controlan la vejiga y los músculos del piso pélvico, ayudando a regular su funcionamiento.
La terapia se utiliza en casos como vejiga hiperactiva, retención urinaria o incontinencia fecal, y antes del implante definitivo se realiza una fase de prueba para comprobar su efectividad en cada paciente.
Expertos señalan que, además del estigma social, otro obstáculo es el desconocimiento sobre estas tecnologías, incluso entre profesionales de la salud, lo que limita su acceso y aplicación en muchos sistemas sanitarios.










