Se trata de un vestido tejido a mano por artesanas indígenas del departamento de Nariño, específicamente del sector de La Guanga, una zona reconocida por su tradición textil ancestral. La pieza ha sido descrita como una obra de alto valor cultural, que recoge técnicas transmitidas de generación en generación y que simboliza la identidad y memoria de los pueblos del sur del país.
De acuerdo con la diseñadora responsable de la prenda, el vestido no solo representa una expresión estética, sino también un mensaje cultural que busca visibilizar el trabajo de las comunidades indígenas y el valor de la artesanía colombiana en escenarios internacionales. Cada detalle del tejido refleja procesos manuales complejos y tiempos prolongados de elaboración.
La creación fue presentada públicamente por la modelo Carolina Cortés, quien encarnó la propuesta estética de la prenda y resaltó su elegancia y significado simbólico. La pieza hace parte de una selección de regalos que también serían entregados a otras figuras del gobierno estadounidense, como el secretario de Estado, Marco Rubio.
El gesto se da a pocas horas de la reunión bilateral programada para este martes 3 de febrero, en la que Petro y Trump abordarán temas clave de la agenda entre Colombia y Estados Unidos. Más allá del encuentro político, el obsequio busca proyectar la riqueza cultural del país y el papel de las comunidades indígenas en la construcción de identidad nacional.










