Aunque tradicionalmente las restricciones apuntaban a los perros, las autoridades han reiterado que las obligaciones cobijan por igual a todos los animales de compañía. Permitir que un gato circule por pasillos, techos, balcones ajenos o áreas comunes sin control puede ser considerado una falta contra la convivencia.
La sanción corresponde a la Multa General Tipo 2, que para 2026 quedó fijada en $233.452, valor ajustado con base en el salario mínimo vigente. La medida se sustenta también en la Ley 675 de 2001, que faculta a las administraciones a exigir registro de mascotas, carné de vacunación al día y control estricto en espacios compartidos.
Según la norma, los propietarios deben garantizar que sus animales no afecten la tranquilidad, la seguridad ni la limpieza del conjunto. En caso de denuncias de vecinos o evidencias en cámaras de seguridad, la administración puede trasladar el caso ante un inspector de Policía.
Además de la multa económica, el dueño podría asumir costos por daños en zonas verdes, fachadas o bienes comunes, lo que elevaría considerablemente el impacto de una conducta que, hasta hace poco, muchos consideraban inofensiva.









