El presidente Gustavo Petro dio a conocer los detalles de la nueva libreta, cuya producción estará ahora a cargo de la Imprenta Nacional de Colombia, en reemplazo de la firma privada Thomas Greg & Sons, que durante décadas asumió esta tarea. El cambio marca un giro estructural en la fabricación de documentos oficiales, bajo un modelo estatal.
El nuevo pasaporte incorpora tecnología de alta seguridad y materiales ajustados a los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Entre las novedades se incluyen páginas más delgadas y resistentes, así como nuevos elementos iconográficos que exaltan la biodiversidad y la riqueza cultural del país.
Sin embargo, la Ministerio de Relaciones Exteriores fue enfática: los pasaportes actuales continúan vigentes hasta su fecha de vencimiento. No es necesario renovarlos anticipadamente ni asumir costos adicionales por el nuevo diseño.
Solo deberá cambiarlo en casos específicos: vencimiento próximo (se recomienda hacerlo con seis meses de anticipación), agotamiento de páginas, deterioro o pérdida, o cuando exista cambio de documento de identidad, como ocurre al cumplir la mayoría de edad.
En conclusión, el nuevo modelo no invalida los anteriores y el trámite solo será obligatorio cuando corresponda por las condiciones habituales.










