El deportista falleció luego de sufrir un colapso mientras realizaba su rutina de entrenamiento en un gimnasio del norte de Bogotá, hecho ocurrido en la noche del jueves 5 de febrero.
Anzola, conocido en redes sociales como Sebas, había construido una trayectoria ligada de forma estricta al entrenamiento físico y al bienestar integral. En sus plataformas digitales compartía de manera constante su proceso deportivo, consejos de disciplina, suplementación, descanso y salud, además de motivar a miles de seguidores a adoptar hábitos de vida saludables. Paralelo a su faceta deportiva, se presentaba como diseñador industrial y entrenador con formación avanzada, enfocado en el desarrollo físico y mental de sus alumnos.
En el ámbito competitivo, Juan Sebastián se destacó en el fisicoculturismo, donde obtuvo cinco títulos generales en las modalidades de bodybuilding y classic physique, además de lograr posiciones destacadas en torneos avalados por la NPC, consolidándose como una figura respetada dentro del circuito.
El fallecimiento se produjo mientras entrenaba en la sede de Smart Fit del centro comercial Plaza Imperial, en la localidad de Suba. Testigos relataron que el deportista se desplomó de manera súbita, lo que generó intentos inmediatos de auxilio por parte de personas presentes. Posteriormente, el caso dio paso a cuestionamientos en redes sociales sobre la atención brindada durante la emergencia.
La cadena de gimnasios informó que Anzola sufrió un paro cardiorrespiratorio y que se activaron los protocolos internos de atención, incluyendo maniobras de reanimación y el uso de un desfibrilador externo automático. No obstante, el deportista falleció antes de ser trasladado a un centro asistencial.
La muerte de Juan Sebastián Anzola deja un vacío entre quienes seguían su trabajo y reabre el debate sobre la preparación y capacidad de respuesta ante emergencias médicas en espacios deportivos.











