Ospina, oriundo de Boyacá pero radicado en Tuluá desde hace varios años, fue alcanzado por un disparo en la cabeza durante la emboscada mientras realizaba una labor de inspección en el sector de Meléndez, en compañía de otros dos empleados de una firma contratista.
Según el informe oficial de Cenit, el ataque ocurrió cuando los trabajadores se encontraban verificando la instalación de una válvula ilícita en el poliducto Pozos Colorados-Galán.
De acuerdo con las autoridades, los empleados llegaron en una camioneta Renault Duster y, al poco tiempo de su arribo, fueron sorprendidos por los disparos de desconocidos. Los atacantes lograron acorralar a las víctimas, obligándolas a abandonar el vehículo para escapar del lugar.
Ospina fue inicialmente trasladado al hospital Francisco Canossa y luego remitido a la Clínica Alta Complejidad de Aguachica, pero su estado de salud no mejoró y falleció horas después. Los otros dos trabajadores afectados por el atentado se encuentran fuera de peligro.
La compañía Cenit, en un comunicado, condenó enérgicamente el ataque y expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias. Por su parte, las autoridades locales han abierto una investigación para dar con los responsables del ataque.
El cuerpo de Alexander Ospina será sepultado en Tuluá, Valle del Cauca, en su ciudad de residencia.