El joven, conocido entre sus allegados como ‘Chiqui’, llevaba más de una década viviendo en Dubái, donde trabajaba en el sector de la seguridad privada. Según sus familiares, falleció en medio del contexto de los recientes ataques y contraataques que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán, en una escalada militar que mantiene en alerta a toda la región.
Álvaro José Loaiza, hermano de la víctima, explicó en una entrevista radial que el proceso de repatriación del cuerpo podría tardar varias semanas, lo que prolonga la angustia de la familia, que espera poder darle sepultura en su tierra natal.
Sebastián había emigrado en 2014 tras formarse como soldado profesional en Colombia. En Dubái logró establecerse laboralmente y mantenía contacto permanente con su familia, con quienes soñaba reencontrarse pronto, pues planeaba regresar definitivamente al país en junio de 2026.
Padre de dos niñas pequeñas y el menor de tres hermanos, su muerte ha generado profunda tristeza en su comunidad. En redes sociales, familiares y amigos lo recuerdan como un joven trabajador, apasionado por el fútbol y comprometido con el bienestar de los suyos.
Mientras la familia Loaiza espera avanzar en los trámites para traerlo de regreso al país, la Embajada de Colombia en Emiratos Árabes Unidos activó canales de apoyo emocional para los connacionales que residen en la región, ante la incertidumbre generada por el conflicto que sigue escalando en Oriente Medio.











