«…Gaitán, era auténtico e incorruptible, producto de su época y de su pueblo…».

Hoy, 9 de abril, se cumplen 71 años del vil y cobarde asesinato del líder del pueblo Jorge Eliécer Gaitán Ayala.

La mano aleve del crimen acabó con su vida, cuando ya se perfilaba como el futuro Presidente de los colombianos.

Liberales, conservadores, socialistas, gentes sin partido, lo tenían como su máxima esperanza, pero el acero letal, brilla y truena para opacar y acabar con la vida luminosa del más grande líder de la historia colombiana.

Gaitán, era auténtico e incorruptible, producto de su época y de su pueblo.

Su vida, su obra, su lucha y su sacrificio, se desenvuelven en consonancia con el dramático proceso colombiano.

Naturalmente Gaitán imprime el sello de su vigorosa personalidad de combatiente a ese proceso revolucionario – situado en la mitad del siglo XX- en nuestro país; es fruto y semilla simultáneamente.

La autenticidad histórica de Gaitán se comprueba no solo por la continuidad de su pensamiento, por su trayectoria infatigable de luchador social, fortalecedor de los principios del liberalismo, por su carácter insobornable en la defensa de los humilde, por haber expresado los profundos anhelos y exigencias de su pueblo, sino, principalmente, porque sus tesis sustantivas mantienen plena vigencia después de su asesinato en 1948.

La razón de su vigencia se expresa en cuanto que todos los problemas que planteó y agitó, se mantienen sin solución, es más, con el correr del tiempo, se agravado y multiplicado.

La presencia histórica de Gaitán, tiene un papel fundamental en el proceso transformador del pueblo colombiano.

No se trata de un culto artificial por su nombre, sino de una profunda y sincera admiración por el hombre conductor y de una irrevocable devoción y lealtad a sus ideas.

Cuando hablamos de Gaitán, no nos limitamos únicamente a su recia personalidad humana sino que vamos hacia algo más hondo y esencial: a la comprensión de su pensamiento, de sus ideas, sus tesis sociales básicas.

Es aquí, en el estudio y comprensión del pensamiento de Gaitán, donde podemos hallar la grandeza del líder y la ejemplar dimensión de su lucha apostólica.