La agrupación, fundada en 1971 junto a Reynaldo Vargas, se convirtió en un referente de la salsa caleña, especialmente en las décadas de los 80 y 90, con temas como “El Son de la Octava Dimensión”, “Mentiras” y “Sin Salsa No Hay Pregón”. Además, llevó su música a escenarios internacionales en países como Ecuador, Perú y Estados Unidos, y fue protagonista en eventos emblemáticos como la Feria de Cali.
Durante más de 50 años de trayectoria, Mejía no solo lideró la orquesta, sino que formó a generaciones de músicos y fortaleció la identidad salsera de la ciudad, dejando una huella clave en la cultura musical del país.
Su partida ha generado reacciones en el gremio artístico, entre ellas la del cantante Willy García, quien destacó su papel como uno de los pioneros que ayudó a consolidar la salsa en Cali.
Con su legado, Santiago Mejía queda en la memoria como uno de los arquitectos del sonido que hoy identifica a la capital mundial de la salsa.








