«…la cantidad de ciclistas son víctima de conductores inescrupulosos que no respetan ni un milímetro de las vías…».

Con el paso de los años se ha descubierto poco a poco el enorme resultado para la salud que tiene el ejercicio diario, continuo y permanente y ya no es propio solamente de élites que se preparan para las grandes competencias, sino que se ha democratizado, por así decirlo, y vemos que crecen los parques biosaludables en el entorno, lo cual indica claramente que se toma conciencia de su importancia en el diario vivir y que tiene consecuencias muy favorables en el comportamiento humano, la convivencia y el estado mental de quienes lo practican, de tal manera que se afirma con toda propiedad, que una sociedad que adelanta ejercicios desde la edad primera, es una sociedad feliz.

La gran acogida que ha tenido el Club Rotario Tuluá El Lago, que adelanta el Rotary Run en su cuarta versión, es bastante significativo si se tiene en cuenta que es una idea original de hacer deporte incluyente, que en tiempos atrás, jamás nadie se había imaginado y por lo tanto el aporte de la institución sin ánimo de lucro es inmenso, que demuestra una vez más su vocación de servicio a la comunidad.

Y a propósito, sirva este acontecimiento para reflexionar un poco acerca de las personas que actualmente se dedican a la práctica de alguna disciplina deportiva, pero específicamente, en aquellos lugares en donde ponen en riesgo sus propias vidas y es así como tenemos informaciones sobre la cantidad de ciclistas que son víctima de conductores inescrupulosos que no respetan ni un milímetro de las vías por donde pasan raudos sin mirar con cuidado a los amantes de esta disciplina, que es de las más queridas por todos y que la practican millones y millones de aficionados, sin importar sexo, clase, edad y condición social.

Es muy conveniente que los mismos sean solícitos en su seguridad y llevar todos los accesorios necesarios para prevenir cualquier accidente, entre otros, lámpara adelante y atrás de su máquina, camiseta reflectiva y luminiscente, casco protector bien diseñado, y sobre todo, el máximo respeto por las señales de tránsito y al mismo tiempo evitar salir hacia lugares de alto riesgo sea humano o por razones climatológicas.

Así mismo vemos que los parques bio saludables se inauguran con bombos y platillos, alcalde y funcionarios a bordo, comunidad invitada, pero en poco tiempo se van deteriorando y no hay personal que explique a la gente su funcionamiento, el cuidado que debe tener, para qué sirven, inclusive sobre la mejor forma de aprovecharlos para la buena conservación de la salud.

Hace falta orientadores permanentes, además de la vigilancia, para que expliquen a niños, adultos, hombres y mujeres el sentido mismo de los parques, el uso adecuado y en esta forma, por lo menos se procura que duren más en el tiempo y sirvan de verdad para hacer crecer una población en convivencia pacífica.

Y lo más importante, para que se haga realidad, un pensamiento antiguo, que dice: “mente sana en cuerpo sano”.

Y todos estamos de acuerdo en la urgente necesidad de una sociedad sana, equilibrada, sonriente y feliz. Y el deporte y el ejercicio, así sea caminar, es la base fundamental.