El calendario marcaba el final del año 1984 cuando EL TABLOIDE decidió poner en marcha, con el apoyo de la Voz de los Robles, un evento que se denominó Desfile de Años Viejos.



Nunca imaginaron los organizadores del certamen que se convertía en todo un carnaval que involucraba a familias enteras en la dinámica de elaborar los muñecos, al tiempo que se preparaban para salir en carros, volquetas, camiones, motos, carretillas y bicletas en un ambiente de jolgorio y extrema felicidad que se desbordaban en el cierre del año.
Tristemente y después de dos décadas el carnaval popular llegó a su final, pues la sociedad empezó a cambiar y la alegría del agua y la harina se cambió por otros elementos que se tornaban peligrosos para los participantes y miles de espectadores que se volcaban a las calles para hacer parte del carnaval.
Llegaron los villancicos
Fue entonces, pensando siempre en la familia, cuando EL TABLOIDE puso en marcha en 1998 el Concurso de Villancicos que empezó localmente pero rápidamente se volvió regional. A Tuluá llegaban niños y jóvenes para mostrar su talento y de paso darle un sentido diferente a la Navidad. Este recordado certamen debió ser cancelado tras el cambio del calendario escolar que se produjo en Tuluá.


Añosviejos y Villancicos, dos eventos con el sello de EL TABLOIDE y que están ligados a los 50 años de historias «Éramos felices y no lo sabíamos»·