La decisión, que según empresarios del sector se tomó sin una explicación oficial, dejó el nivel actual de reservas en apenas el 30 % de la capacidad hotelera de la ciudad. Alberto Albarrán Leyva, presidente de la Asociación de Hoteles de Ciudad de México, señaló que en algunos establecimientos la cancelación se hizo de manera masiva, liberando entre 180 y 200 habitaciones de forma simultánea.
Pese a la reducción de reservas, el gremio asegura que la capital tiene capacidad suficiente para atender la demanda de visitantes durante el campeonato. Actualmente la ciudad cuenta con más de 63.000 habitaciones distribuidas en unos 800 hoteles, lo que permitiría absorber el flujo de aficionados que llegarán para el partido inaugural del torneo, programado para el 11 de junio en el Estadio Azteca.
Las proyecciones del sector siguen siendo optimistas. De acuerdo con estimaciones de la consultora Deloitte, durante el evento podrían llegar al menos 836.000 turistas internacionales, aunque el gremio hotelero calcula que la cifra podría oscilar entre 1,5 y 2 millones de visitantes. La ocupación hotelera, según las previsiones, podría alcanzar el 85 % para la fecha inaugural, con tarifas promedio cercanas a los 350 dólares por noche.
El panorama previo al Mundial también ha estado marcado por protestas de residentes y colectivos sociales, que denuncian el aumento del costo de vida, procesos de gentrificación y el crecimiento de plataformas de alquiler turístico. En barrios cercanos al Estadio Azteca, vecinos han manifestado preocupación por las obras de remodelación del escenario y por posibles afectaciones en servicios como el suministro de agua.
A pesar de estas tensiones y de rumores sobre eventuales cambios de sede, la FIFA confirmó que el calendario del torneo se mantiene sin modificaciones y que el Estadio Akron, en Guadalajara, seguirá siendo una de las sedes del campeonato.











