Según informó el Órgano de Control, Ética y Disciplina del organismo europeo, el club deberá pagar una multa de 15.000 euros y enfrentará el cierre parcial de una zona del estadio en su próximo compromiso como local en competiciones de la UEFA. La medida contempla el bloqueo de 500 asientos en la tribuna sur inferior.
No obstante, la sanción sobre el cierre del sector quedó suspendida por un período de prueba de un año. Esto significa que solo se aplicará si se repite un incidente similar durante ese tiempo.
El castigo se originó luego de que un seguidor del equipo blanco fuera captado por cámaras de televisión realizando el saludo nazi en repetidas ocasiones momentos antes del inicio del encuentro. Tras lo ocurrido, personal de seguridad del estadio intervino y retiró al hombre del recinto.
El Real Madrid también anunció que inició un proceso disciplinario interno para expulsar de manera definitiva al socio implicado. En un comunicado, el club rechazó este tipo de comportamientos y reiteró su postura de rechazo frente a cualquier acto de racismo o discriminación dentro del deporte.
El incidente se produjo en un contexto en el que el club había reiterado mensajes contra el racismo, especialmente después de las denuncias por insultos discriminatorios que han afectado al futbolista Vinícius Júnior en diferentes escenarios del fútbol europeo.











