Desde hacía algo más de dos años un tulueño había decidido viajar a la capital del Valle en busca de mejores oportunidades laborales y mayor tranquilidad para su vida y su familia.

El tulueño, identificado como Octavio Núñez, quien trabajaba como motaxista en Cali, no pensó que los mensajeros de la muerte lo ubicarían en esa ciudad para acabar con su vida.

El hombre, de 37 años de edad, el viernes de la semana pasada salió de su vivienda ubicada en el barrio Siloé, tras recibir una llamada a su celular donde lo solicitaban para realizar una carrera, pese a la extrañeza de la llamada para él y su familia, decidió salir a cumplir la cita de trabajo.

Cuando hacía tránsito por la avenida 4N con calle 70, en el sector de Menga, fue interceptado por sicarios motorizados que sin mediar palabra alguna accionaron su arma encontra de este mototaxista, quien falleció de manera instantánea.

De acuerdo con el reporte de las autoridades, Núñez había sobrevivido a dos atentados sicariales, uno de ellos registrado en el municipio de Jamundí. Meses después resultó herido en otro atentado, perpetrado en la vereda Cienegueta, en el municipio de Tuluá.

Precisamente a la Villa de Céspedes fue trasladado el cuerpo de este ciudadano, quien el pasado lunes fue despedido por sus amigos y familiares, en medio de un sentido acompañamiento hasta su última morada.