«… jóvenes que ni siquiera han a-prendido a votar, ya han tenido participación en procesos de ilegalidad…».

Las migraciones urbanas son un fenómeno social donde los gobernantes influyen directamente. En Tuluá, hay un laboratorio que ejemplifica ello, pero el mismo proceso lo vive Buga, y demás municipios del centro y norte del Valle, técnicamente hablo del barrio La Cruz, que ha sido históricamente un espacio de asentamientos de estratos 1 y 2, con un innegable arraigo al campo, pero que la guerra por microtráfico ha desdibujado y afeado.

Tuluá ha tenido un vertiginoso crecimiento económico y social, dicen los estudios que es una de las urbes que más desarrollo tendrá en el país, pero también ha sido un espacio de conflictos por dinámicas ilegales, y a pesar de que en esa zona de la ciudad se ha mitificado como “zona de riesgo”, la realidad material ha desconocido otros elementos, pues la localidad está poblada en su mayoría por gente buena y trabajadora. El microtráfico es una problemática de salud pública, pero es también un riesgo para la violencia, los derechos humanos y naturalmente nuestros hijos, a pesar que todo mundo sabe que en La Cruz hay espacios de expendio, a la Policía se le ha dificultado ese trabajo de intervención, por ello se hace necesario trabajar en prevención, pero además en una política social para estos jóvenes, ya que La Cruz, La Inmaculada y Aguaclara han sido testigos del fragor de la guerra, donde algunos jóvenes que ni siquiera han aprendido a votar, ya han tenido participación en procesos de ilegalidad.

La policía y el estado deben operar en todas las zonas de la ciudad, porque el abandono estatal no tiene justificación legal, ni política, ni ética, concebir a los habitantes de La Cruz y Aguaclara como sujetos de derechos en igualdad de condiciones que los de Ciudad Campestre, Nuevo Príncipe, o Alvernia. Algunos ciclos de descenso de homicidio se han generado gracias al pacto de no agresión de combos, por ello es necesario una política pública de atención en territorios, como puede ser un CAI para La Cruz, que irradie con seguridad toda esa zona, y en especial una atención en empleo, oportunidades y urbanismo.