Presentados oficialmente el pasado 9 de febrero, estos dispositivos robóticos están diseñados para realizar tareas de prevención, disuasión y detección temprana de situaciones inusuales en zonas de alta concentración de público, como accesos, puntos de alto tránsito y espacios perimetrales del estadio.
Equipados con cámaras de video, visión nocturna, comando de voz y sistemas de advertencia, los perros robot pueden recorrer áreas amplias, identificar comportamientos inusuales y alertar de manera inmediata a los equipos operativos, lo que agiliza la respuesta de las autoridades ante posibles riesgos.
La inversión en esta tecnología supera los 146.000 dólares (equivalentes a más de 600 millones de pesos colombianos) y representa un paso adelante en la incorporación de tecnología avanzada en estrategias de seguridad pública para eventos masivos.
Aunque estos dispositivos no están armados ni operan de forma autónoma, cuentan con materiales resistentes que les permiten ingresar a espacios complejos y actuar como primera línea de intervención antes de que los efectivos humanos entren a zonas de riesgo, reduciendo así la exposición de la policía.
Los perros robot ya están en operación en Guadalupe, municipio conurbado a Monterrey, donde se ha utilizado esta tecnología en partidos del equipo local como parte de las pruebas previas al Mundial.
Nuevo León será una de las tres sedes mexicanas del torneo —junto con Ciudad de México y Guadalajara— y esta apuesta tecnológica forma parte de un plan más amplio de seguridad que incluye otros sistemas avanzados de vigilancia para garantizar la protección de aficionados, jugadores y visitantes durante la competencia más importante del fútbol mundial.











